Absortos, en
sus mesas de caoba,
Algunos
ciegos recorren como en un piano
Los libros,
blancos libros que describen
Las flores brille de remoto perfume,
La noche
táctil que acaricia sus dedos,
Los crines
de un potro entre los juncos.
Un desván de
palabras entra por las manos,
Y hace un
dulce viaje hasta el oído.
Inclinados
sobre las nieves del papel
O casi
asomados al asombro, acarician la palabra
Como un
instrumento musical.
Cae la tarde
del otro lado del espejo
Y en
silenciosa biblioteca
Los pasos de
la noche traen rumores de leyenda,
Rumores que
llegan hasta orillas del libro.
De regreso
al asombro
Aun vibran
palabras en sus dedos memoriosos.
JUAN MANUEL ROCA Medellin,1946.
Comentario: Me llamo la atención este poema porque, también he recibido
instrucción de Isabela en un programa para invidentes en el cual el computador tiene un programa de voz,
me gusta estos programas que tiene la biblioteca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario